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El Rito Escocés es actualmente el rito masónico más
practicado en Escocia, y es también el más numeroso al seno de la Gran Logia de
Escocia . Fuera de Escocia es conocido como Rito Escocés Estándar o Rito
Estándar de Escocia.
Mandil de maestro masón del Rito Escocés en su versión
continental o Rito Escocés Estándar. Ribeteado con el tartán de la familia real
Estuardo.
La nomenclatura del Rito Escocés no debe confundirse con el
término popular “escocés”, utilizado para denominar otros ritos masónicos como
el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito Escocés Rectificado o el Rito
Escocés Primitivo, entre otros, todos ellos al fin y al cabo muy posteriores y
de origen francés. Es por ello que fuera de Escocia se le ha añadido el
apelativo de “Estándar”. Actualmente -y desde 1986- se trabaja, además de
Escocia, en Inglaterra, Bélgica, Francia y España. Es un rito absolutamente
regular, reconocido no sólo por la Gran Logia de Escocia, sino también por la
Gran Logia Unida de Inglaterra.
Como sistema masónico histórico comprende
cuatro grados:
-
Aprendiz admitido
-
Compañero de oficio
-
Maestro masón
-
Maestro de la Marca
A partir de 1962, a fin de convalidar grados con
otros ritos, fundamentalmente con el Rito York, el Rito Escocés original se
autodefinirá como masonería simbólica de San Juan de cuatro grados. Los
Venerables Maestros de las logias simbólicas de San Juan reciben además el grado
de "Maestro Instalado". Sobre de ellos, se sumarán el de "Real Arco", que
incluye además el grado de "Excelente maestro". A diferencia del Rito York, en
los grados superiores del Rito Escocés no existen los denominados "grados
crípticos". Concluye así la masonería propiamente dicha para acceder entonces a
los "grados de caballería"; "Caballero de Malta" y "Caballero Templario". Cabe
resaltar que estos grados superiores, desde Maestro Instalado hasta Caballero
Templario, no forman parte de la masonería del Rito Escocés histórico, sino que
son añadidos en la segunda mitad del siglo XX para facilitar la convalidación de
grados con otros ritos tanto al seno de la Gran Logia de Escocia como de la Gran
Logia Unida de Inglaterra.
Los tres primeros grados corresponden a los
tres grados tradicionales de la masonería simbólica o azul, mientras que el
cuarto corresponde al grado de la Marca, que en Inglaterra está separada de los
grados simbólicos a través de una obediencia propia para el grado. Según la
tradición operativa, dicho grado se otorgaba paralelamente al de Compañero de
oficio, por eso es que a pesar de actualmente estar separado, para el caso
escocés está incluído en el sistema de grados bajo una misma obediencia, la Gran
Logia de Escocia. De todos los grados del Rito Escocés, el de la Marca es el que
conserva la tradición operativa histórica más pura y más antigua, en este
sentido, superando con creces a otras versiones de este grado. Si bien en el
Rito York este grado es muy popular, ha desechado importantes elementos
simbólicos de la tradición operativa, rescatados de manera parcial en otro
sistema de altos grados York paralelo, como el denominado popularmente "The
Operatives". Al igual que en la masonería preandersoniana, el grado de la Marca
se trabaja como anexo al grado de Compañero de oficio, pudiendo abrir la logia
de Maestros de la Marca sólo una vez que ha sido abierta la logia de Compañero
de oficio. Aun así, quienes trabajan en ese grado, deben ostentar el de Maestro
masón.
La práctica contemporánea del Rito Escocés conlleva una serie de
particularidades históricas, como el uso del mandil por debajo de la chaqueta
corta tradicional escocesa, el Argyll, denominado en Francia Spencer. Además,
los mandiles se ribetean en Escocia con el tartán del clan predominante en el
lugar, generalmente el del aristócrata protector de la logia local. Asimismo,
muchas logias suelen diseñar un tartán exprofeso. Fuera de Escocia, el tartán
que se utiliza es el de la familia real Estuardo. Además, las rosetas inferiores
llevan sendas estrellas pitagóricas, símbolo popular entre la masonería
operativa, y firma iniciática de Robert Moray, el fundador escocés y
presbiteriano de la Royal Society en 1660. De diario, el Rito Escocés utiliza un
mandil de cuero blanco muy sencillo, adornado sólo con las tres rosetas con el
tartán correspondiente. A ese mandil se le denomina Working Apron.
Origen de los rituales del
Rito Escocés
Los orígenes históricos de este rito pueden
rastrearse a través de la Logia Madre de Kilwinnig Nº 0, la más antigua de
Escocia, fundada probablemente en 1138, año la construcción de la primera
iglesia de la villa, y establecida conforme a estatutos definitivamente en
1598. El Rito Escocés corresponde a las formas más antiguas de masonería
operativa, ya que sus rituales han sido transmitidos sin interrupción desde
entonces, siendo codificados sino hasta 1890,1 por Matthew McBlain. La
versión actual es del año 1969.2 Eso permitió que durante muchos siglos cada
logia o taller conservara sus propios rituales a través de la tradición
oral, la manera histórica de transmitir rituales y catecismos entre la
masonería operativa. Es desde luego el rito masónico más puro, y por ende el
más cercano a lo que fueron las prácticas rituales de los masones operativos
medievales. En sus rituales se conjugan tanto la tradición cristiana de los
Antiguos Deberes u Old Charges, como referencias directas y explícitas a la
simbologías constructiva. Por el contrario, lo que no encontramos en los
rituales del Rito Escocés, es toda la simbología caballeresca de los grados
superiores de los demás ritos masónicos, altos grados surgidos en el siglo
XVIII.
A diferencia de la tradición especulativa nacida en la
Gran Logia de Londres en 1717, el Rito Escocés conservó el simbolismo cristiano
de la masonería operativa. Esto fue posible gracias a que, a diferencia de los
masones ingleses, a los masones escoceses los unía una cultura y tradiciones
comunes, a pesar de las diferencias religiosas entre católicos romanos y
presbiterianos. Las diferencias insalvables entonces tenían lugar básicamente en
Inglaterra, donde existían logias de emigrantes escoceses por un lado, y logias
inglesas por otro. Mientras que las logias inglesas eran fundamentalmente
anglicanas, en las escocesas convivían presbiterianos y católicos, estos últimos
marginados socialmente en el Londres de entonces. Si la religión separaba en las
logias dominadas por anglicanos, el mismo origen y la cultura propia era un
símbolo de identidad en las logias de emigrantes escocesas, tanto en Inglaterra
como en la propia Escocia.
Y que la Masonería siga no siendo nada a los ojos del iluso es la mejor prueba de su valor.




