El Maestro de los Nueve 9º Grado
Dr. Jorge Adoum
Capítulo XV
La Religión de los Sabios
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328. La formación de las esferas Leyes que rigen la función de las esferas
La atracción es el medio por el cual dos seres correlativos y paralelos
se acercan, combinan y producen un resultado. Sin embargo, debemos saber
que dos seres paralelos no son correlativos sino en el objetivo de producir
un resultado mediante su acción conjunta. Por consiguiente, la atracción
no existe entre dos seres correlativos y paralelos, si ambos no tienen que
producir un resultado, actuando uno sobre el otro. Desde el momento en el
que se produjo el resultado, la atracción deja de existir entre los dos
seres. Cuando la atracción deja de existir entre dos seres correlativos
y paralelos, Entonces habrá repulsión (rechazo) entre ellos; se trata de
una fuerza negativa y constituye la falta de atracción. La fuerza de repulsión
(rechazo) es igual a la fuerza de atracción, o sea, después de producir
el resultado, los dos seres correlativos y paralelos se alejan uno del otro
hasta hallarse a la misma distancia que recorrieron para acercarse con el
fin de producir el resultado. La combinación del calor con lo sólido El
Espíritu es correlativo con la materia: ambos se atraen para efectuar un
resultado. Este resultado es la comunicación de los movimientos del Espíritu
a la materia y la manifestación del movimiento del Espíritu por la materia.
El Espíritu actúa sobre la materia reducida a su expresión más simple al
estado de Átomo y la divide en dos partes: la caliente y la sólida. Las
dos partes correlativas se atraen para producir un resultado: la comunicación
y combinación de los átomos del calor con los átomos sólidos. Los átomos
del calor, por su sutileza y liviandad, son más aptos para el movimiento
y se expresan instantáneamente en todos los puntos, atraídos por los átomos
sólidos; se combinan con ellos y los encienden. El espacio es un horno inmenso.
Hay una estufa en la que se halla un átomo Calorífico con un átomo sólido,
y ambos encienden la estufa. Un átomo calorífico, combinado con un átomo
sólido, forma un cuerpo Intermedio entre el calorífico y el sólido. Este
cuerpo tiene todas las propiedades del calorífico, excepto lo que es Incompatible
con el sólido. Este cuerpo también tiene las propiedades del sonido, excepto
lo incompatible con el calorífico. Cuando el calorífico se combina con el
sólido, toma una parte de la densidad de éste, la cual es proporcional o
equivalente a la parte sutil que é1 le da. Este cuerpo intermedio entre
el calor y lo sólido se llama gas. Por consiguiente, un gas es una porción
de materia sólida que contiene una cantidad de calor que supera su capacidad.
Cuanto más disminuye la densidad de un cuerpo, mayor será su extensión en
El espacio. Un cuerpo que toma forma gaseosa, ocupa un lugar mayor, por
la sutileza del calor que él contiene.
329. El embrión de las Esferas y el misterio del átomo La ciencia estudió
el átomo según sus efectos, y lo definió así:
a) Todos los elementos materiales del Universo están compuestos
por átomos: "Todo es Uno". La diferenciación entre una y otra materia consiste
en la distinta vibración o emanación del núcleo que reside en el centro
del átomo.
b) A pesar de su pequeñez, el átomo está compuesto por diferentes
partes en su centro:
1º Por ciertas esferas, que poseen cargas
eléctricas, las cuales se llaman: electrón, deutrón. mesón, neutrón, fotón,
positrón y protón. De todos estos nombres misteriosos nos interesan el protón,
el neutrón y el electrón, los cuales componen la esfera del átomo; y
2º Por un núcleo del átomo interno, y
este está compuesto por esferas: unas, con carga de electricidad positiva,
llamadas protones, y otras negativas, denominadas neutrones.
Por ejemplo, el átomo de hidrógeno, que
es el más simple y liviano, tiene un núcleo constituido por un protón y
un neutrón, girando alrededor un solo electrón como si fuera un satélite.
El átomo de uranio, que es el más pesado, tiene noventa y dos protones,
ciento cuarenta y seis neutrones en su núcleo, y noventa y dos electrones
que giran en todos los sentidos.
c) Estas esferas del núcleo son cargadas y unidas entre sí por
una energía enorme, de ocho millones de voltios, y cuando nos enteramos
de que la luz eléctrica que usamos no supera los ciento diez voltios, entonces
comprendemos qué significan ocho millones de voltios, entre positivos y
negativos, que unen las esferas del núcleo interior y así forman el cuerpo
del átomo, mientras que los electrones eternos, como satélites o planetas,
giran alrededor de la periferia para conservar el equilibrio.
d) Sin embargo, el Misterio de los Misterios es el Arcano de
los Arcanos: consiste en que la fuerza que une a los componentes del átomo
no es la gravedad ni el magnetismo. Este misterio sigue siendo indescifrable
hasta ahora.
e) Si bien muchos secretos han sido descubiertos, hay muchos
más que permanecen inexplicables. Los investigadores de la ciencia volvieron
su atención hacia la fuente de energía que supera todo lo que el hombre
puede imaginar. Esta energía surge en el Universo a cualquier hora. ¿Cómo?¿Dónde?
¡silencio!
f) Unos dicen que esta energía proviene del sol, mientras otros
enseñan que proviene del choque entre las estrellas, y así, sucesivamente,
cada científico tiene su propia teoría...
g) No queremos aumentar la confusión reinante y seguiremos afirmando
que la energía emana, brota y proviene del centro.
h) Cada centro o núcleo está compuesto por esferas positivas
y negativas, como y vimos; pero el número de estas esferas difiere en cada
átomo de un elemento. He aquí el secreto de la diferenciación entre los
elementos naturales. Esta diferenciación se debe a las vibraciones de la
energía existente en cada átomo. Por ejemplo, el núcleo del átomo de hidrogeno
tiene un solo protón y un solo neutrón. El núcleo del helio tiene dos protones
y dos neutrones. El núcleo del litio tiene tres protones y cuatro neutrones.
El núcleo del berilio tiene cuatro protones y cuatro neutrones. El núcleo
del boro tiene cinco protones y cinco neutrones. El núcleo del átomo del
carbono tiene seis protones y seis neutrones, y así sucesivamente, hasta
llegar al átomo de uranio, el cual tiene noventa y dos protones y noventa
y dos neutrones.
i) De manera que los elementos se forman debido a la unión de
átomos, con lo cual existe toda la materia calórica y sólida. Cuando la
ciencia llegue a dominar y disponer del número de esferas en cada núcleo,
entonces podrá transformar un elemento en otro y modificarle la naturaleza
y los efectos, como sucedió en 1919, cuando el sabio Ernest Rutherford transformó
el oxígeno en hidrógeno, registrando de esta manera el primer triunfo del
hombre sobre la materia. Tras esta breve explicación podemos ya volver a
nuestros estudios sobre la Religión de los Sabios.
330. La ciencia ha comprobado que una composición química contiene, en su
conjunto, menos calor que el de sus componentes. Por consiguiente, la combinación
de una parte de materia gaseosa con materia sólida libera una cantidad calorífica
de materia. Esta cantidad de materia calorífica puesta en libertad es la
que sufrió, durante la combinación, la fuerza de la fricción en el movimiento
de los átomos, y que, mediante la propia fricción o roce, se tornó más sutil
de cuando su combinación era parcial. La materia calorífica, combinada con
la sólida para formar un gas, perdió sutileza proporcional a la densidad
de la materia sólida. El gas se forma después de dicha combinación, la cual
es una composición de mediana densidad entre ambos componentes, o sea, el
calor y la solidez. El calor que no se combina tiende a escapar de la composición
por todas partes, en virtud de la fuerza de repulsión. Una parte se desprende
de la circunferencia y se dirige hacia determinado punto del espacio; la
otra parte converge en dirección al centro e impulsa a la materia gaseosa
hacia la circunferencia para formar el núcleo o estufa calorífica. Las diferentes
partes de la masa densa se reúnen alrededor de la estufa o núcleo, de acuerdo
con el orden de su densidad, y la envuelven con una especie de atmósfera.
Esta atmósfera y su estufa o núcleo forman una esfera.
331. El orden de formación de las Esferas El calor que escapa por la circunferencia,
durante la formación de la esfera, se dirige hacia determinado punto del
espacio. Este calor es más sutil que el que se combinó con la materia sólida
para formar la masa gaseosa alrededor de la estufa central. El calor que
escapa de muchas esferas que se forman en la misma época en las cercanías
de la primera, se reúne en el punto central de estas diferentes esferas.
Este calor, concentrado de esta manera, se combina con una parte de materia
sólida y llega a ser el embrión de una esfera central, más perfecta que
otras porque su calor es más sutil. La estufa o núcleo de esta esfera central
se forma como las esferas que la rodean. Así se forman muchas esferas centrales
en diferentes puntos de una porción del espacio. El calor que escapa de
estas esferas centrales se concentra en un mismo punto del espacio y se
combina con una parte de materia sólida, y allí forma el embrión de una
esfera central de todas las otras esferas que la engendran, y ésta será
mas perfecta que las otras. Muchas esferas semejantes a esta última dieron
a luz una esfera aún más central y perfecta, y así sucesivamente, hasta
el infinito. Así, pues, de muchas esferas nace una esfera central. Una esfera
central es posterior y, por ello, mas perfecta que las que la rodean. De
un grupo de satélites nace también un planeta, que se convirtió en el centro
de aquéllos! De un grupo de planetas nace un Sol, que se constituye en centro
de ellos. De un grupo de soles nace un Sol de la Vía Láctea, el cual será
el centro de aquéllos, y así hasta el Infinito. Por consiguiente, un planeta
es más perfecto que un Satélite; un sol es mas perfecto que un planeta;
un Sol de la Vía Láctea es más perfecto que un sol planetario, Etcétera.
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