El Maestro de los Nueve 9º Grado
Dr. Jorge Adoum
Capítulo XII
La Medicina Universal y el Cuerpo Físico
|
|
|
307. La Medicina Universal tiene que abarcar todas las ramas de la ciencia
de la salud, de manera que, antes de seguir adelante, debemos atender a
la madre y a la mujer grávida. La mujer que está gestando debe alimentarse
de manera especial. No en vano se dice de ella que se encuentra en estado
interesante. Hay que satisfacer los deseos de la mujer que está gestando
porque en ese estado ella se vuelve muy sensible: determinados alimentos
le repugnan instintivamente y apetece otros que no constituyen su régimen
habitual. Sin embargo, ciertos deseos no significan caprichos de golosinas.
La mujer grávida debe saber que todo cuanto ella come y bebe influye sobre
el cuerpecito de su hijo. Cuanto más puros y naturales sean los alimentos
de quien esta gestando, mejores serán las posibilidades de pasar un periodo
tranquilo de gestación, tener un parto feliz y dar a luz una criatura sana
y robusta. Nunca ha de alimentarse con carnes, conservas o mariscos, o tomar
Bebidas alcohólicas. Por el contrario, ha de seguir un régimen vegetariano,
con una acertada combinación de legumbres, Lácteos, verdura y fruta, sin
comer nunca aquello que desagrade o repugne al paladar. Su única bebida
debe ser agua pura. Deberá abstenerse terminantemente de bebidas alcohólicas,
para no legar al hijo el futuro vicio de la bebida. Durante la lactancia,
el régimen alimenticio de la nodriza tendrá que ser igual al de la mujer
grávida. Madre y nodriza no deben ingerir comidas picantes, saladas, ácidas
ni los demás alimentos ya citados. Consumirán caldos espesos de cereales,
purés de legumbres, verduras cocidas, sopas de tapioca y de harina de arvejas
También son muy necesarios los huevos frescos, fruta, leche, etcétera. Deben
abstenerse de alimentos de semillas que contengan demasiadas grasas y calorías
(nueces, piñas, cocos, almendras, etcétera). En ciertos casos, es necesario
que el médico intervenga en función de la peculiar idiosincrasia de cada
mujer.
308. El cuerpo humano tiene las mismas leyes evolutivas que los vegetales,
pues la planta humana o el organismo corporal necesita variar la cantidad
de alimentos de acuerdo con la edad, el estado físico y el lugar. Durante
sus primeros nueve meses de vida, el bebe debe ser alimentado solamente
con leche, de la propia madre o de la nodriza, o de vaca, en mamadera. La
leche tiene que ser óptima. Su cantidad: de ciento diez gramos por kilo
de peso del bebe. El bebe debe mamar cada tres horas; nunca hay que despertarlo
para que mame, pues el sueño es un alimento tan nutritivo como la leche.
El segundo periodo de la primera infancia se extiende desde los nueve meses
hasta los dos años: es el del destete parcial. La alimentación se alternará
en esta época con leche, papillas de harina de trigo, al principio chirles,
espesándose gradualmente, día tras día. Para variar y a fin de que las células
del estómago se acostumbren a los alimentos vegetales, se aumentan las papillas
de harina de trigo, alternándolas con sopa de avena, cebada y, también,
tapioca. Las mejores horas para alimentar a la criatura son en este periodo
después del aseo personal- las 7, 10,13, 16, 19 y 22 horas, poco antes de
que se duerma. Las papillas no deben ser muy azucaradas. El azúcar de caña
es un veneno lento para la primera infancia. la aparición de los primeros
molares es señal de que la criatura debe aprender a masticar. No ignoramos
que son muy pocas las personas que saben masticar. Conviene dar a la criatura
un trozo de pan para que lo roa, y servirle sopas hechas con porotos, garbanzos,
arroz y otros cereales, muy bien cocidos, cada cuatro horas. De este modo,
se le van dando gradualmente legumbres bien cocidas, frutas y otros alimentos
sólidos, acompañados por trozos de pan; se recomienda que la criatura mastique
muy bien hasta transformar en papilla el alimento que tiene en la boca.
Durante la primera infancia, la criatura no debe comer carne, pescado, crustáceos
u otros alimentos de origen animal, con excepción de huevos, leche y derivados
de ésta. Nada de café ni bebidas o comidas excitantes. Es un grave error
creer que el vino y los licores robustecen a la criatura y Previenen enfermedades
contagiosas; muy por el contrario, el alcohol debilita la resistencia contra
las enfermedades. Después de la segunda infancia, o sea, después de los
siete años de edad, la Criatura estará sujeta a las leyes que gobiernan
la pubertad, y sus raciones se distribuirán así: desayuno (por la mañana),
almuerzo, merienda y colación o cena. La comida de la criatura debe ser
igual que la de su familia, absteniéndose absolutamente de vino, café y
mariscos. Los padres deben dar ejemplo de sobriedad, no solamente consejos.
Desde los doce hasta los veinte años hay que tener más cuidado con la alimentación,
pues en esta etapa existe el peligro de que los hábitos se arraiguen, las
costumbres se afirmen y las tendencias se definan. El cuerpo jamás exigirá
más de aquello a lo que está acostumbrado. La salud es hija de la educación
y de la voluntad en lo que atañe a la alimentación. Los alimentos excitantes
y fuertes despiertan en los jóvenes ciertas tentaciones que a veces son
difíciles de vencer. Negarse a caer en la tentación o el vicio depende de
estar dispuesto a respetar o quebrantar la ley.
309. Hay ciertas comidas nocivas que han de excluirse de la mesa del aspirante
para asegurar una buena salud hasta la vejez. Conviene diferenciar entre
lo necesario y lo superfluo, para no caer en el vicio de la gula. Todo lo
superfluo es nocivo porque se convierte en residuo dentro del tubo digestivo
y produce intoxicación o autoenvenenamiento. Toda comida de difícil digestión
o demasiado excitante es tóxica y, por consiguiente, perjudicial; aunque
sus efectos inmediatos no se noten, minarán la salud y, cuando menos se
piense, la enfermedad se pondrá de manifiesto. En su mayoría, las carnes
son poco convenientes para la salud, aunque sólo Pueda calificarse como
nociva la carne de cerdo. La carne de vaca, ternera y carnero es también
aceptable, igual que el pescado fresco.
- Hay que eliminar de la cocina las vísceras de reses (tripas, bofe, hígado, cabeza, sangre, riñones y lengua); sólo el seso es tolerable.
- Hay que descartar conservas. carne y vísceras de cerdo.
- Asimismo, los mejillones, caracoles, cangrejos, langostas, ostras y toda clase de moluscos. Todos estos alimentos deben ser suprimidos porque las vísceras son las partes más cargadas de toxinas; no se las asimila debidamente y son muy deficientes como alimento.
Las conservas son mucho peores; tan sólo el jamón cocido es tolerable.
Los demás son bastante nocivos debido a sus especias, pimientas y otro ingredientes.
Muchas veces, las conservas son también portadoras de parásitos y vermes
que, al penetrar en el cuerpo, proliferan y pasan en la sangre, y de ésta
a los músculos, fijándose en ellos con evidente peligro para la vida de
la criatura. Los moluscos y crustáceos son indigestos y pueden estar contaminados
por el agua de la cual provienen. El pescado fresco es aceptable, pero muy
venenoso cuando se echó a perder. El yogur y el kefir son los mejores alimentos
para el organismo por cuanto estimulan la producción de leucocitos o células
de la sangre, cuya propiedad es la de destruir los gérmenes de dolencias
infecciosas.
310. La gula figura en la lista de los pecados capitales. Hipócrates dijo:
"La gula fue más mortífera que la espada", lo cual es una gran verdad. Todas
las enfermedades, o la mayoría de ellas, son producto de carencia o exceso
de alimentación. Todas las afecciones del aparato digestivo o de la sangre,
como por ejemplo la gota, la dispepsia, la albuminuria, etcétera, tienen
su origen en la gula. El vómito aparece cuando el aparato digestivo fue
obligado a trabajar más de lo que comúnmente puede, debido a alimento excesivo,
masticación deficiente o envenenamiento. La mala digestión ocurre porque
el aparato digestivo sobrecargado deja de digerir lo que es excesivo, y
esto se pudre en los intestinos, formando cólicos, calambres, tifus, viruela,
disentería, apendicitis, hemorroides, etcétera. Tenemos mala digestión cuando
comemos mal; entonces el quilo se torna forzosamente impuro y tan espeso
que fluirá penosamente por los vasos sanguíneos, comunicando su espesamiento
a la sangre, con el riesgo de que se formen grumos que, al no poder pasar
por los vasos capilares, se estancan en los vasos del cerebro, ocasionando
la muerte repentina por embolia. Los glotones están condenados a morir así.
La gula intensifica las inclinaciones groseras y despierta el apetito sexual;
la Impureza llega a embotar las facultades intelectuales, y convierte al
hombre en una especie de cerdo, pues éste es el único animal insaciable.
Los aperitivos y excitantes de la gula son peligrosos y actúan contra las
leyes de la salud. El alimento es más saludable cuando es más natural, o
sea, sin mucho adobo Y condimento. Todo condimento es cuestión de costumbre
o necesidad. Por ser nocivos para la salud deben quedar absolutamente prohibidos
los Siguientes condimentos: pimienta, nuez moscada, clavo de olor, canela,
vainilla, vinagre mostaza. Están permitidos, pero sin abusar, los siguientes:
sal, azúcar, miel y limón. Sin embargo, el limón es muy recomendable fuera
de las comidas en caso de enfermedades. Los condimentos sabrosos y que no
causan daño al organismo son: sal, azúcar, miel, hierba dulce, laurel y
limón, de acuerdo con el paladar y la comida. El limón reemplaza al vinagre
y puede servir para suavizar diversos alimentos. Hay que evitar las recetas
culinarias, las cuales no tienen valor alguno para la salud. La sensatez
es tan característica de la verdad como lo es de la salud. Un buen almuerzo
es suficiente sustento del hombre, con tal de que sepa combinar la
cantidad
con la calidad y variedad de los alimentos, de acuerdo con las estaciones
del año, la profesión y la situación económica. Por la mañana, una hora
después de levantarse y asearse, hay que tomar un Desayuno racional, y por
la noche, al volver del trabajo, se puede tomar una ligera colación de acuerdo
con la necesidad, no con el apetito.
311. Cada profesión necesita un tipo especial de alimentación. Las profesiones
sedentarias, que obligan al individuo a trabajar sentado, como por ejemplo,
los empleados de oficina o escritorio, los despachantes, funcionarios públicos
y algunos oficios, como los zapateros, sastres, modistas, relojeros, etcétera,
deben comer alimentos livianos: leche, avena, tapioca, pan negro, miel,
cereales y fruta en general. No deben comer carne ni grasa porque los alimentos
muy grasos producen adiposidad. En el régimen de quienes hacen grandes esfuerzos
deben predominar los alimentos que contengan carbohidratos, los cuales proporcionan
energía muscular. Hay una pauta o razón típica que determina en giramos
la mínima cantidad Que podemos absorber de diversas sustancias y de acuerdo
con la edad; es la siguiente: Antiguamente dividían a los alimentos en los
"de reserva" y los "de economía". La grasa es un alimento de reserva, pero
no se la digiere sino que es impulsada o mezclada íntimamente con la sangre;
sale de ésta para depositarse sobre la piel, creando lo que se llama tejido
adiposo, el cual forma el tocino en los cerdos. Este tejido adiposo sirve
al hombre como alimento en caso de enfermedades, dieta forzosa, ayunos prolongados
o nutrición deficiente. Ciertas sustancias reparan las pérdidas de albúmina
en los tejidos; se las llama alimentos de economía y son, por ejemplo, la
leche, el azúcar de fruta, la miel y los almidones.
312. Aunque consideren al régimen mixto como el más apropiado para todo
el mundo, sin embargo nos vemos obligados a respetar el hábito de comer
carne. Por eso debemos aconsejar a quienes se alimentan con carne que sólo
la consuman en una proporción de cien gramos, ya sea carne de vaca, ternera,
carnero, gallina o pollo. Únicamente al mediodía, durante el almuerzo, y
nunca por la mañana ni en la cena. No se debe tomar caldo de carne porque
contiene todos los microbios y toxinas que la carne expulsó en el agua.
Es verdad que el pobre hígado se encarga de destruir estas toxinas, pero
más tarde sobreviene una enfermedad infecciosa o incluso una fiebre, cuya
causa no se sabe a qué atribuir. De manera que el caldo y el jugo o extracto
de carne constituyen más bien un escape que un alimento. La manera menos
peligrosa de preparar la carne consiste en hervirla debidamente en agua
hasta que elimine las impurezas, y después guisarla con legumbres,
raíces
o verdura. La carne asada o frita es indigesta y retiene siempre muchas
toxinas, por Estar semicruda. El pescado es aceptable si es fresco y se
lo cocina sin adobos. Nunca frito ni con pimienta. Hay que evitar de manera
total comer carne o pescado diariamente; debe alternarse la alimentación
con Lácteos, huevos y verdura.
313. He aquí los deberes del aspirante respecto de su propio cuerpo, el
cual es Templo del Espíritu:
- Masticar debidamente los alimentos.
- Tomar, de a sorbos, dos litros de agua por día.
- Efectuar un lavaje intestinal por semana, con agua tibia.
- Baño genital con agua fría, dos veces por día, antes de cada comida, de diez minutos de duración cada vez. Este baño es vigorizante y energético.
- Inhalar, por la nariz, por lo menos cien veces por día; la inhalación ha de ser lenta y completa, como quien aspira el perfume de una rosa.
- Efectuar una fricción general, con una toalla mojada en agua fresca, por la noche, antes de irse a dormir.
- Repetir conscientemente una afirmación como ésta: Yo soy Dios en acción en este cuerpo que es mi templo. Yo soy la salud en este cuerpo.
- ¡Vivir alegre siempre! Así te encaminarás hacia la superación y el triunfo, lo cual no admite pesimismo ni tristeza.
|
|
|