El Maestro de los Nueve
9º Grado

Dr. Jorge Adoum
Capítulo VI

Cada Causa tiene su efecto y cada Efecto su Causa



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71. El Principio de Causa y Efecto expresa esta verdad: la Ley gobierna al Universo y la casualidad no existe, pues se llama casualidad a algo que existe, pero que el hombre no conoce. Creer en la casualidad será sacar los fenómenos del Universo del ámbito de la ley y el orden, y dejarlos en poder de la ley ciega y arbitraria del acaso o azar.

72. Nada podría actuar en el Universo independientemente de las leyes establecidas. Es imposible imaginar la existencia de algo ajeno e independiente del todo; si no fuera así, ese algo invalidaría las leyes de la Naturaleza y sumergiría al Universo en el caos... Entonces, la llamada casualidad no sería a otra cosa que aquello que se expresa en relación con causa que se ignoran o son difíciles de comprender. La Ley de Causa y Efecto rige hasta en los juegos de azar... Cada vez que un dado cae sobre la mesa y muestra uno de sus números, obedece a una ley tan infalible como la que gobierna la rotación de los planetas alrededor del Sol. La posición del dado, la cantidad de energía muscular empleada para arrojarlo desde el cubilete, el estado de la mesa, el sentimiento intimo, la disposición del ánimo, etcétera, son causas invisibles que producen un efecto visible. Si fuésemos capaces de examinar las causas determinantes, veríamos que el dado no podría caer de otro modo en las mismas circunstancias y en igual tiempo. Nada sucede sin una causa o una combinación de causas.

73. La Ley de Causa y Efecto se refiere únicamente acosas que se suceden unas a otras, o sea, al resultado o consecuencia de otro suceso precedente, como lo hemos visto y estudiado en la obra La Religión de los Sabios. Existe continuidad en el suceso precedente, consiguiente y subsiguiente. Si la teja de una casa se desprende y cae sobre la cabeza de un hombre, y lo mata, a primera vista nos parece un hecho casual, pero, si estudiamos detenidamente lo sucedido, vemos que la reciente lluvia produjo una alteración en la pared de la casa, consideramos dónde estaba ubicado ese hombre, y entonces debemos analizar por qué la teja cayó sobre la cabeza de él y no sobre la de otros que lo acompañaban. En resumen, nos veríamos envueltos en una enorme red de causas y efectos.

74. Cada pensamiento y cada acto producen sus resultados, los cuales se unen en la interminable cadena de causas y efectos. Así como una persona tiene padre madre, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos y así sucesivamente, lo mismo ocurre con el número de causas y efectos.

75. El libre albedrío y el determinismo fueron tratados ampliamente en nuestras obras La Región de los sabios y Del Sexo a la Divinidad; dijimos en ellas que ni una ni otra de aquellas expresiones son enteramente verdaderas; son los polos de una misma verdad. En resumen, el determinismo o el fatalismo pertenecen exclusivamente a lo material o físico, como por ejemplo, comer, beber, dormir, etcétera, mientras que el libre albedrío se relaciona con el espíritu y con la moral del ser. Los sabios de la antigüedad decían: "Cuando la criatura más se aleja de Dios, mayor es su atadura; y cuando más se acerca a É1, mayor es su libertad".

76. Las personas son, en su mayoría, esclavas de la herencia, del ambiente, de las circunstancias, etcétera, sin que puedan tener libre albedrío. Están rodeadas de costumbres, modas, opiniones y creencias, y viven sujetas a sus sentimientos, afectos y emociones; no son dueñas de sí mismas. Sin embargo, se disgustan cuando les dicen: "Ustedes son esclavas e incapaces de hacer lo que quieren"... El Adepto puede dominar sus gustos y necesidades, y transmutarlos en concordancia con el polo mental contrario. Si alguien lo insulta en la calle, reacciona pero, en lugar de responder con groserías o golpes, sonríe y sigue su camino. He aquí el libre albedrío, esto solamente al espíritu y a la moral. Sin embargo, el Adepto no puede eludir la Ley de la Fatalidad, por ejemplo, cuando pasa unos días sin comer y, al tercer día, tiene que buscar alimento para su propia conservación. Entonces, la fatalidad es instintiva y sirve para la conservación personal, mientras que el libre albedrío es consciente y conduce hacia la perfección. Así vemos que los Maestros no eluden la Ley de Causa y Efecto en los planos de la vida superior; sin embargo, en estos planos la Ley también rige de manera mas elevada y, por lo tanto, ellos pueden controlar las circunstancias en el plano material, formando parte conscientemente de la Ley, en vez de ser ciegos instrumentos de ella. Son siervos en los planos superiores y señores en el plano material.

77. "No cae un solo cabello sin la voluntad de vuestro Padre Celestial", dijo Jesús. Ésta es verdad porque no cae un solo cabello sin que la Mente Divina lo advierta, pues los cabellos de nuestra cabeza están numerados. Nada es ajeno a la Ley y nadie puede contrariarla.

78. Liberación o libertad significa olvido de uno mismo para convertirse en instrumento del Ser Recóndito. olvidarse de uno mismo no significa, como muchos creen, negar al propio cuerpo todas sus justas necesidades, goces y alegrías, y convertirse en asceta, monje o ermitaño, pues estos seres no son instrumentos del "Yo Soy"; al contrario, son dominados por una virtud egoísta: la de salvarse ellos solos. Verdadero Superhombre o Adepto es aquel que, siendo uno solo con la Realidad, ejecuta la Voluntad del Padre desde el Reino Interno. Es como la fuente de agua que lo da todo sin pensar en guardar nada para si mismo ni para mañana.

79. Muchos hablan sobre reencarnación y Ley de compensación porque lo leyeron en libros ocultistas, pero ninguno o muy pocos lo comprobaron por propia experiencia. En determinado centro corporal se halla el archivo de todas las vidas pasadas, con su correspondiente Ley de Causa y Efecto, pero debemos decir que el hombre puede provocar, a voluntad, una rápida compensación y saldar todo con una sola vida. También puede agotar los efectos de las causas y librarse de todo mal mediante servicio y trabajo.

80. Cada ser elige el cuerpo en el que va a encarnar, para alcanzar la máxima suma de experiencia en una sola vida y regresar conscientemente al Ser Recóndito. Cuanto más grande sea el alma, mayores serán sus sufrimientos. Todos tenemos que saldar determinadas deudas por- la Ley de Causa y Efecto, antes de poder entrar en conocimiento de nuestras vidas pasadas. De lo contrario, este conocimiento sería un castigo en vez de una bendición, porque veríamos de antemano nuestras desgracias venideras, las cuales nos arrastrarían con sus olas. El Aspirante debe comprender que el "Yo Soy" es muy justo al ocultar el futuro, y que solamente debe dedicarse, por medio de la intuición, a reparar los males causados a los demás, tanto en esta vida como en las anteriores.

81. La sexualidad posee energía creativa o destructiva, lo cual depende de cómo el discípulo la emplee. La "inteligencia" de esta energía es un maestro proporcionado por el material que se inhala y exhala. Si los átomos inhalados y exhalados son solares, esta energía-inteligencia asciende por el sistema nervioso en forma de Luz.

82. La inhalación y la exhalación puras despiertan la energía-luz, mientras que los deseos y pasiones avivan el fuego interno que consume al alma del ser. Cuando aquél asciende por el organismo, abre los siete sellos apocalípticos o centros magnéticos, hasta salir por la coronilla. Entonces se podrá decir, como el Nazareno: "Yo voy al Padre: Yo y el Padre somos Uno".

83. Cuando ocurra esto, el hombre se convertirá en Maestro, pero no antes. Percibirá la Consciencia Cósmica y se descubrirán ante é1 los misterios de su vida y las actividades de la mente humana. En este estado se aprende, percibiendo el modo de manejar los poderes mentales y de curar las mentes enfermas. La Inteligencia o los Maestros lo guiarán en todas las experiencias.

84. Antes de llegar a ser Superhombre, el hombre tiene que pasar por tres nacimientos: el físico, el interno y el Recóndito. Desde el mundo interno podemos ver nuestro avance y evolución desde el principio de nuestro descenso en la materia, e incluso nuestro camino trazado en ella para el futuro. Sin embargo, en el mundo Recóndito tenemos la sensación de ser eternos y de que nunca tuvimos principio ni tendremos fin.

85. Con sus poderes desarrollados, el hombre absorbe su alimento del mundo interior o Reino interior, sin prestar atención a los deseos de su cuerpo, tal como en la actualidad respira el aire sin prestar atención a lo que sus pulmones necesitan. He aquí lo que la enseñanza quiere decir: "El Iniciado se olvida de sí mismo para servir a los demás". Y he aquí lo que las palabras de Jesús significan: "Pedid el Reino de Dios y su Justicia, y el resto se os dará por añadidura".

86. El Iniciado actúa, generalmente, en el mundo mental utilizando la inteligencia soberana, que reside en la mente para dirigir a los demás seres. Este poder se obtiene mediante cierta práctica especial, la cual se enseña a quien recorre el sendero. El cuerpo mental semeja un escudo del maestro de la mente, en el cual están escritos los conocimientos de los señores de la mente y las vidas pasadas.

87. Los siete sellos del Sagrado Libro del Apocalipsis se abren fácilmente cuando se penetra conscientemente en el mundo interno, y en é1 se ven las causas de todos los efectos y la razón de ser de los resultados y acontecimientos. En ellos se descubre la causa de todas las guerras y la razón por la cual la humanidad es castigada.

88. El discípulo analiza a veces el porqué de su aversión hacia determinados seres y, al revisar el pasado, ve que esas personas fueron la causa de muchos sufrimientos y torturas; sin embargo, también descubre que merecía esos sufrimientos y tenía que saldar sus deudas. Al llegar a comprender esto, la paz reinará en su corazón, y la aversión se convertirá en amor, incluso respecto de sus propios enemigos.

89. Los átomos mentales de los hombres son archivos de sus vidas y civilizaciones pasadas, y por medio de ellos puede leer en los archivos mentales de la Naturaleza y adentrarse en su sabiduría, porque el mundo interno es como un museo permanente, y el tiempo no existe en el espacio. Allí existe siempre la ley del "ahora eterno", y en ellos están escritas las leyes o la Ley de Causa y Efecto (Karma). Dentro del hombre se encuentran los Átomos-Ángeles de la sabiduría suprema, quienes guían constantemente la inspiración del artista o del escritor para expresar algo que no había concebido de antemano, pues inteligencias de antiguas civilizaciones inspiran a esos átomos. Muchas personas envidian la suerte de los anacoretas, faquires y monjes, pero éstos son dignos de compasión. Quienes consagran toda su existencia a la contemplación interna consiguen solamente turbar y retardar el propio crecimiento espiritual porque la evolución verdadera se efectúa hacia afuera, no hacia adentro como algunos místicos Creen. Los átomos colares inhalados por el lado positivo de la nariz libran al estudiante de este estado mediúmico.

90. El cuerpo mental es la personalidad del ser y se vincula con los cuerpos del deseo y físico mediante una membrana mental plateada, que se halla en el cerebro. Esta membrana es muy susceptible a las emociones y vicios, como por ejemplo, a la ira, a la pasión desenfrenada, al alcohol, etcétera, los cuales pueden hacer que se rompa. Si esta membrana se desgarra, sobreviene la enfermedad y la locura porque átomos y entidades destructivos y malignos penetran por esta herida. Se trata de la legión que el Evangelio describe. Así es como eliminan la personalidad del ser y la cambian por otra. El Mago sabe cómo hacer, con medios apropiados, que (la legión) se retire. "Esos seres obsesionados hallan alivio en las alturas porque la densidad de aquellos átomos quita a éstos fuerza para elevarse, a causa de su peso, y muchos de ellos quedan en el trayecto.



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