El Maestro Secreto y sus Misterios
Cuarto Grado
Dr. Jorge Adoum
Capítulo V
El Denario Y La Unidad
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36. Antes del principio era el Cero (0). En el principio existió el Uno (1). Desde el principio, el Cero (0) emanó de sí al Uno (1) y el Uno se hizo Dualidad, Ternario, Cuaternario, Quinario, Senario, Septenario, Octonario, Novenario y, por último, Denario y cuando el Uno vuelve a unirse con el Cero, el Radio de la Circunferencia, termina su Ciclo y lo latente se hace patente, y lo inconsciente se torna Omnisciente.
Del Cero, principio latente de toda Creación, nacen todas las cifras o Sefirots de la Cabala, y todas vuelven al Cero. La serpiente que se muerde la cola simboliza el Círculo que representa al Ciclo del Tiempo, perpetuamente emanado y devorado por la Eternidad, imagen de la Fuerza Creadora que se manifiesta a partir del estado potencial latente.
37. Cuando el número Uno desciende verticalmente del Cero, representa el Rayo de la Luz Cósmica, unidad que se manifiesta en actividad Creadora, emanando de sí las demás cifras y nuevas combinaciones de Fuerzas Primordiales. El Uno después del Cero (01) es el Creador del Universo que desciende inconscientemente; es la caída de Lucifer y de Prometeo para cumplir la voluntad del Padre; es la caída de Adán y su salida del Paraíso para crecer y multiplicarse y para producir las múltiples manifestaciones de la vida en los tres reinos:
- El vegetal,
- El animal y
- El humano.
Por Involución descendió del Cero y por Evolución debe ascender nuevamente hacia El y sentarse a la derecha del Padre, en el número Diez o antes del Cero (10). Eso ocurre cuando adquiere el poder de la Década y manifiesta la creación en los nueve Cielos externos e internos por medio de los coros angelicales o átomos creadores, generados por sus pensamientos divinos que ejecutan su Poder.
El Círculo y la Línea convertidos en números forman Diez (10); convertidos en letras, el número se modifica en (i) y el Cero en (0). Es el Yo, que cuando descendió era la mónada, la unidad, el uno o aquella parte inmortal del hombre que, encarnando en los reinos inferiores, es (i) minúscula que se separó del punto central del círculo. Sin embargo, al avanzar gradualmente por medio de ellos hasta el hombre, y después, al encontrar su camino nuevamente hacia la Unión, o como dijo Jesús: “De manera que es necesario que el Hijo del Hombre sea elevado”. La ¿minúscula representa el feto en la matriz de la madre, el hombre en la tierra, y el espíritu en Dios.
También la (Y) de la palabra YO nos muestra cómo la Mónada descendió hasta el reino de más abajo para volver a subir, desde lo más alto, hasta la Unión en el Reino de los Cielos.
38. El Círculo y la Línea son la clave de todos los misterios. En el hombre es la espina dorsal que atraviesa el huevo áurico formado por los vehículos inferiores. En la Divinidad, el Cero (0) es lo No manifestado, y el Uno es lo Manifestado. El rayo dentro del Círculo es el símbolo de Dios y del Hombre.
- Es el símbolo de lo masculino-femenino.
- Es el símbolo de la Mujer.
- Es el Yo: es Jehová.
- Es el Cosmos manifiesto.
- Es el sistema solar y lunar.
- Es el origen de todo número.
- Es el origen de todas las letras.
- Es el Símbolo de la Pirámide, del Templo de Salomón y del Arca de la Alianza.
- Es el Símbolo de la Iniciación antigua, moderna y futura que se eleva hasta tocar el punto y se vuelve I mayúscula, y entonces el HIJO del Hombre es el Hijo de Dios.
- Es el símbolo del nacimiento, de la muerte y de la resurrección.
- Es el símbolo de la Pirámide que deriva de PI o (10), número del codo sagrado y número del hombre, del hombre-Dios que es YO.
- Es el símbolo de Dios en el Hombre y del Hombre en Dios.
- Es el símbolo del Vaso sagrado de Hiram, llamado Mar de bronce, que tenía diez codos de un extremo al otro (Yod) y cinco codos de altura (Hé), esto es, 10 + 5 = masculino-femenino.
- Tenemos estas medidas en la Cámara del Rey en la Pirámide, y en el Arca de la Alianza y en el Templo de Salomón. Todas representan al cuerpo humano.
- Es el Sancta Sanctorum, Padre-Madre, Espíritu-Materia.
- Es el Sol en la Eclíptica; es el uno que está en Todo.
- Es la representación del año lunar: Cero (0), es la G en hebreo; dividido por una barra, se convierte en H, (3) líneas, y la G, considerada dos = 355 y 365, año solar bisiesto.
- El Círculo y la Línea es Pi, la Iniciación que representa a la Gestación.
- Es el Útero de la mujer.
39. La Línea dentro del Círculo es igual a 355. Cuando este número se suma da 13; multiplicando por días, período lunar y catamenial de la mujer 28 x 13 = 364, es la longitud de la antecámara del Rey en la Pirámide, o el año solar.
En el mes lunar, o 28, dividido en cuatro fases de siete días, tenemos el período menstrual femenino. El período de gestación 18 x 7 = 126; la vitalidad del feto equivale a 30 x 7 = 210. El parto sobreviene a los 40 x 7 = 280. Los 28 días del período catamenial multiplicado por el símbolo 0, doble matriz, que es 13, nos dan 364 días del año solar.
Es Pi en Geometría y simboliza la primera manifestación del Todo en el que el Uno nace del Cero o del círculo; este círculo, partido por el diámetro de la figura de una doble matriz y la letra Pi, o Hé, formada por un travesaño horizontal y dos verticales (Mónada y Dual) vale 5 en el alfabeto, y el símbolo doble, que así se forma, equivale a dos veces cinco, o sea, 10; el 5 superior y el 5 inferior del pensamiento Divino manifestado en lenguaje astronómico son los 365 días del año solar y los 355 días del año lunar.
Este símbolo representa el misterio del Fuego; es Isis o la Luna; es el número Perfecto de Pitágoras; es Unidad y Dualidad, y la Trinidad; es el Andrógino. Es el hombre y el Símbolo de Ida, Píngala y Sus-humna o la respiración lunar, solar y espiritual.
Es la Matriz Universal que generó los 7 Espíritus planetarios.
Es el Templo de Salomón, en el que se halla el candelabro de siete brazos, tal como en la Matriz de la Mujer influyen los siete días de la semana, etcétera, etcétera.
40. El Círculo y la Línea son la perfecta representación de los 10 Sefirots (céfiro, aliento, hálito) del YO. Estas diez expresiones de la Divinidad Interna se llaman el Árbol de los Sefirots o Árbol de la Vida, intérprete del mundo de las formas o de la apariencia visible con los Principios Absolutos y esenciales del Ser.
41. El primer Sefirot se llama KETHER, la Corona, la Diadema. Es el emblema de la Unidad o el Primer principio original de la manifestación; es el Padre, el Pensador, el Manantial de la Vida, la esencia inmanente y trascendente de todo lo que existe. En el Hombre se manifiesta en un Átomo Central de los dos hemisferios cerebrales y se refleja en el entrecejo.
- CHOCMAH: es el segundo principio, que manifiesta a la Sabiduría, equilibrada por la iniciativa de la Inteligencia; es la Madre y la Ley, el conocimiento del Ser y la esencia femenina que tiene su sede en el hemisferio cerebral izquierdo y se refleja en el hígado.
- BINAH: la Inteligencia activa equilibrada por la Sabiduría; es la consciencia individual. Es el hijo nacido del Padre-Madre, y ocupa el hemisferio cerebral derecho; se refleja en el corazón.
- CHESED: es el cuarto principio y representa la misericordia y la Gracia del Espíritu Santo; es la segunda concepción de la sabiduría, siempre bondadosa y bienhechora porque es fuerte; se manifiesta en el lado derecho, cuyo principal instrumento es la mano derecha.
- TIPHERETH: el sexto principio, es la Belleza que reside en el corazón y emana de él. La belleza es la concepción luminosa de equilibrio en las formas y de intermediación entre el Creador y la creación. Es el Ideal que inspira el Amor como fuerza atractiva que une a los seres.
- NETZAH: es el triunfo de la Inteligencia y de la Justicia, lo cual asegura la evolución de la manifestación. Es el séptimo aliento del Ser Recóndito, que se refleja en el pie izquierdo.
- HOD: es la eternidad de la victoria del Espíritu sobre la materia, de lo activo sobre lo pasivo, y de la vida sobre la muerte. Es el lado derecho, que triunfa sobre el izquierdo, y lo positivo sobre lo negativo. Ocupa el octavo puesto.
- YESOD: es el fundamento, la base de toda manifestación, creencia y verdad; es el noveno aliento que reside en la base del cuerpo humano.
- MALAKUTH: el reino. Es el Décimo, y el Reino de la Trinidad en el septenario perfecto. Es la conclusión del ciclo en el cumplimiento de la Obra y corresponde a los órganos de la generación, porque estos son los que manifiestan la Fuerza Creadora del Hombre.
42. Según estas explicaciones, ahora podemos comprender el significado de la caída del hombre y su éxodo del Paraíso Terrenal. En el principio, el hombre como unidad se alejó del Círculo y, por la mente carnal, se entregó a la satisfacción de los propios deseos. La Serpiente tentadora lo invitó a comer el fruto del Árbol del Bien y el Mal, que le causó dolor y muerte; después, por el dolor adquirió la experiencia para evitar todo lo que puede causar desdicha, y volvió a su interior, a la propia inteligencia en busca de un remedio para el mal y, por último, a vivir siempre sano y fuerte. Con esta búsqueda interna comienza su Iniciación, que lo conducirá hasta el Reino, origen de todo el Bien.
43. MALAKUTH o denario conoció las leyes del movimiento continuo y pudo demostrar la Cuadratura del Círculo. En el novenario adquirió la medicina universal. En el octonario encontró la Piedra Filosofal, esto es, transmutó en oro espiritual todos sus metales inferiores (deseos y anhelos).
En el septenario tuvo el secreto de la resurrección de los muertos y la llave de la inmortalidad. En el senario sabe la razón del pasado, del presente y del futuro. En el quinario triunfa sobre la desgracia y sobre el enemigo. En el cuaternario dispone de salud y vida, y puede disponer de los demás. En el binario se halla por encima de toda aflicción y temor. En la Unidad ve a Dios cara a cara, sin morir, y rige sobre los siete espíritus que mandan y ordenan toda la milicia celestial.
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