Portal En Honor A La Orden Martinista Del Perú
La Vía Cardíaca
Colegio de Lima
Grupo Lucien Chamuel Nº 37
Círculo “Acanto” Nº 19
Nota:
El contenido de este Portal es independiente de cualquier Orden
Martinista.
Este Portal es en recuerdo del S
I
I
Carlos E. Cornejo López,
Círculo “Acanto” Nº 19
¿Cuál es la base de la Iniciación Martinista?
"Encierra la filosofía de nuestro Venerable Maestro,
basada especialmente en las teorías de los Egipcios, sintetizadas
por Pitágoras y su Escuela. Contiene en su simbolismo; la Clave
que abre el rumbo de los espíritus y que no está cerrada; secreto
inefable, incomunicable y únicamente comprensible al verdadero 'Adepto.
Este trabajo no profana la santidad del Velo de Isis por imprudentes
revelaciones. El que es digno y está versado en la Historia del
Hermetismo, en sus doctrinas y en sus ritos en sus ceremonias y
jeroglíficos, podrá penetrar la secreta pero real significación
del pequeño número de símbolos ofrecidos a la meditación del hombre
de Deseo".
El Marinismo es una Escuela de alto hermetismo que se descubre a
muy poca gente, prefiriendo la calidad a la cantidad, como cualquiera
asociación que no desea tener acción política y que si piensa proceder
socialmente, prefiere elevar a la muchedumbre hacia la selección,
en vez de descender la selección hasta la muchedumbre.
La Iniciación Martinista es el resultado de una enseñanza, pero
hay en su desarrollo una parte inmensa de formación personal. Cualquier
poder concedido por la Naturaleza, a la sociedad, para ser útil,
debe, desarrollarlo y adaptarlo a su función aquel que ha de beneficiarse.
Existe una cualidad de alma que caracteriza esencialmente al verdadero
Martinista, es aquella afinidad entre espíritus unidos por un mismo
grado en sus posibilidades de comprensión y de adaptación, por un
mismo comportamiento intelectual, por las mismas tendencia, de todo
lo cual se sigue la obligatoria constatación que el Marinismo está
compuesto exclusivamente por seres aislados, solitarios, que meditan
en el silencio de su gabinete, buscando su propia iluminación.
Cada uno de estos seres tiene el deber una vez que ha adquirido
el conocimiento de las leyes del equilibrio, de trasmitir su comprensión
a su alrededor, a fin de que quienes deban comprender participen
de aquello que el crea constituye la Verdad de su vida espiritual.
Es aquí entonces donde interviene la misión de servicio del Marinismo;
es solamente en este sentido que esta corriente espiritual especial
encuentra lugar en la tradición occidental.
La Orden Martinista conservó intactas las constituciones de las
fraternidades iniciativas que han precedido a la revolución Masónica
de 1773 y debe su intensa vitalidad a esta organización.
Los asuntos de dinero son casi desconocidos en la Orden, las cotizaciones
al tronco de la viuda, los derechos por los diplomas, no existen;
y los grados son conferidos siempre al mérito y no pueden ser nunca
objeto de tráfico.
Todo jefe de Logia es el propietario de su Logia y debe cubrir la
mayor parte de sus gastos y, por regla general, todo oficial de
la Orden debe cubrir personalmente las expensas necesarias involucradas
en el ejercicio de su cargo.
La afiliación a la Orden Martinista es buscada sobre todo, por la
instrucción, que lleva bastante lejos y que comprende el estudio
profundizado de las ciencias simbólicas y herméticas. Por otra parte,
la Orden abrió sus portales, tanto a los hombres como a las mujeres,
no demanda a sus miembros ningún juramento de obediencia pasiva
ni tampoco les imponen ningún dogma, acepta sin distinción a todos
los que sienten en sus corazones el amor por el prójimo y que desean
trabajar por el bien común.
El objetivo a alcanzar por el Marinismo es y será siempre la espiritualización
de los individuos y de las sociedades. El enemigo es siempre el
mismo: el materialismo reforzado por el agnosticismo. Es por ello
que si se quiere implantar el espiritualismo en los medios actuales,
es preciso partir de bases científicas irrefutables, estudiar tanto
la materia como los fenómenos a los cuales sirve de soporte, como
así mismo el elemento divino es decir, el espíritu.
Libro de Visitas
Vea Mi Guestbook
Firme Mi Guestbook


