Portal En Honor A La Orden Martinista Del Perú
La Vía Cardíaca
Colegio de Lima
Grupo Lucien Chamuel Nº 37
Círculo “Acanto” Nº 19
Nota:
El contenido de este Portal es independiente de cualquier Orden
Martinista.
Este Portal es en recuerdo del S
I
I
Carlos E. Cornejo López,
Simbología de la Espada
por F.·. L.·. Ishaaeón
Todos los Martinistas sabemos que en cada símbolo
de nuestro templo se encuentra velada una verdad trascendente. En
una permanente lectura del libro del hombre y del libro de la naturaleza
avanzamos con algunos mojones que nos indican la rectitud de nuestro
andar y el valor del esfuerzo. Nuestros símbolos nos ayudan a develar
nuestra realidad interior al vivenciarlos y darles la correcta dimensión.
Vamos a desarrollar una somera visión de uno de ellos: la espada...
Asimilada durante siglos a la idea de arma y elemento de conquista,
su concepto y utilización ha sido consagrado en el ámbito iniciático
por los pensamientos y la conducta de dedicados estudiantes de los
misterios a valores diferentes. A lo sumo es lo que detiene por
la fuerza de su ideal a nuestros errores y nos conquista para la
luz...
No es solo el saber, es el comprender y utilizar lo que nos da el
completo conocimiento de cualquier símbolo...
La espada que reposa sobre la mesa del maestro tiene un simbolismo
definido, es el símbolo primario de la fuerza que defiende a nuestros
hermanos y hermanas en la invisible presencia de la egregor contra
todo ataque externo y nos da los parámetros para el orden interno
de la Heptada.
En este punto debemos ahondar el porque la espada tiene ese carácter
defensivo y ordenador. Dentro de nuestra tradición occidental es
marco de referencia del ideal caballeresco. Es el poder que puede
destruir el mal y preservar la justicia. Es las fuerzas de la luz
y el orden enfrentadas a la de la oscuridad y el caos.
Es por ello que se convierte en un Axis Mundi en relación a determinados
principios; en ella se encuentran representados: el honor, el valor,
el poder, la verdad, la rectitud, el equilibrio.
Dentro de su construcción el plano espiritual representado por la
hoja toma contacto con el plano material representado por la empuñadura
para plasmar en los mundos material y espiritual la voluntad de
quien tiene el conocimiento y el poder para empuñarla.
Por ello que a los caballeros les era dado el “espaldarazo” al ser
consagrados (por otro caballero) como tales.
Al encontrarse asociada desde tiempos inmemoriales a la luz y al
fuego, su empleo constituye una purificación, tal como se encuentra
expresado en la alquimia donde representa el fuego purificador.
Dentro de los relatos de caballería representa la fuerza espiritual
del caballero, y a este respecto podemos decir que es reflejo de
la autoridad al encarnar quien la empuña los ideales citados anteriormente.
Los materiales en los cuales está construida tienen particulares
simbologías que no desarrollaré en este estudio. Recordemos que
es uno de los elementos utilizados dentro de lo que se llamó en
siglos pasados la magia práctica. Como ejemplo podemos citar que
el hierro para los romanos simbolizaba al Dios Marte y tenía la
capacidad de ahuyentar a los espíritus malignos.
Pero hay algo a lo que sí debemos referirnos y es al temple, para
que una espada tenga utilidad debe estar templada, al igual que
un iniciado... Templar significa tomar conciencia de su propia esencia
y sutilizar los cuerpos transformándolos en instrumentos apropiados
para tal esencia. Cuando un individuo templa es cuando alcanza una
realización interior de continuo equilibrio con las leyes del UNO;
sin necesidad de mediar su mente su accionar es el correcto, cumple
como lo expresa uno de nuestros discursos el óctuplo sendero.
Otro simbolismo es su referencia al Verbo, dentro del cristianismo
representa al espíritu y la palabra de Dios, obrando en ella un
ser con voluntad propia. De allí la medieval costumbre de darle
nombre a las espadas. Cito como ejemplo una de las más famosas:
Excalibur, su mas antiguo nombre es Caliburn que significa “la que
hace una marca a fuego en la materia”, dejo a vosotros sacar las
conclusiones entre su simbología de palabra divina y lo antes citado
sobre la realización en los planos espiritual y material y su referencia
a quien puede empuñarla.
La espada occidental es recta y tiene referencia a la tradición
solar y un simbolismo que cae dentro de lo fálico en atribución
a su energía regeneradora que destruye la injusticia y la ignorancia
generando paz y justicia, el poder de la luz envainada en la oscuridad
de las posibilidades del no-ser y que al ser empuñada en un relámpago
denota realización, actividad, acción...creación.
Un capítulo aparte merecería la realización interior y exterior
del héroe que tiene las facultades del uso de la espada. Entre la
mitología y la realidad multitudes de iniciados empuñaron la espada
para defender milenarios ideales. En la antigua tradición celta
encontramos la invencible espada del dios LUG, divinidad de la luz.
Arturo, Sigfrido, arquetipos que tuvieron la capacidad de liberar
o recomponer sus espadas. Aquel que la puede sacar (empuñar) de
su prisión ó recomponer si se encuentra rota recompone el desorden
y es capaz de restaurar el orden ideal.
Es aquel que utilizando su voluntad, iluminado por la luz del ideal,
decide restaurar para sí y para otros la armonía perfecta, la armonía
cósmica. Quien ha demostrado ser merecedor de tal don.
Asimismo dentro de nuestros rituales se nos señala que nuestra espada
ritualística representa la dualidad, lo positivo y lo negativo,
y en ello se nos indica un sendero en el medio. Con ello se dispone
el orden interno de nuestra Heptada, pues es en esa correcta actitud
y acción que podemos desarrollarnos y progresar tanto como individualidad
o como grupo.
Se nos dice que entre la ley y la espada se encuentra el correcto
accionar de los hermanos, hay quienes pueden creer que hace simplemente
referencia a la ley y al castigo, hilando mucho más fino podemos
decir que nuestro sendero se encuentra entre nuestra realidad física
como Heptada y los arquetipos que nos brindan nuestros símbolos.
La espada es entonces la vía de la inteligencia y la conducta, tomando
conciencia de nuestro eje interno, el sendero del medio que nos
conduce a la reintegración, el camino del iniciado.
Equilibrando los filos de nuestro espíritu siendo intermediarios
de la Voluntad Superior.
La correcta ó incorrecta forma de utilizar un símbolo está en nosotros,
buscamos el acierto ó el error y por él somos responsables.
Si salimos del sendero del medio nos quedan los filos...
Hermanos míos, todos tenemos nuestra espada, el verbo, que como
los antiguos caballeros hace retroceder a los dragones de la ignorancia,
la mentira, la ambición, las tinieblas y el caos... construyendo
entre nosotros una fraternidad, una egregor pujante y realizadora
de los ideales de nuestros Maestros del pasado, los Superiores Incógnitos...
Nosotros, Marinistas, caballeros de la verdad, debemos llevar los
fecundantes principios de nuestra Orden a la totalidad de la sociedad,
allí donde nuestros pasos nos lleven, pero con la discreción necesaria.
No limitaremos nuestra acción a los templos, sino al Gran Templo
que es la creación y a la gloria del Gran Arquitecto del Universo.
Tal vez ahora vemos por que la espada se nos brinda, como decíamos
al principio, como elemento defensivo y ordenador; si cada hermano
se hace uno con su simbolismo es materialmente imposible otro destino.
Si encarna en él los valores y conocimientos necesarios la fraternidad
y la unión surgen instantáneamente. Pues quien puede velar mejor
por un hermano que otro hermano. La espada que el Maestro de la
Heptada tiene la autoridad para utilizar es también nuestra pues
nos hemos adherido a su simbología y la respaldamos con nuestro
conocimiento, nuestro poder interior.
Somos iniciados y conocemos el lenguaje secreto... el silencio y
la acción son nuestro sello, tal como nuestro Venerable Maestro
firmó sus inspiradores escritos...Filósofos Desconocidos.
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