Portal En Honor A La Orden Martinista Del Perú
La Vía Cardíaca
Colegio de Lima
Grupo Lucien Chamuel Nº 37
Círculo “Acanto” Nº 19
Nota:
El contenido de este Portal es independiente de cualquier Orden
Martinista.
Este Portal es en recuerdo del S
I
I
Carlos E. Cornejo López,
El Ágape
En algunas tradiciones Martinistas el ágape ritualístico
es mantenido hasta los días de hoy, algunos confunden este acto
con la Eucaristía, entonces vale una aclaración importante.
La palabra eucaristía significa acción de gracias. Este nombre tuvo
origen en la Santa Cena, cuando Yehoshua pronuncia las bendiciones
sobre el Pan y el Vino. La Eucaristía es el sacramento del Cuerpo
y la Sangre del Reparador además de tener una posición destacada
frente a los otros sacramentos cristianos.
Dice la tradición Cristiana que el Rectificador instituyó la Eucaristía
en la Santa Cena, siendo esta la última Cena de Yehoshua con sus
Apóstoles. Era día de Pascua, la pascua de los judíos. En pascua,
mejor traducido pasaje o transmutación los judíos recordaban su
liberación de Egipto hacia la Tierra Prometida. Era costumbre entre
el pueblo Semita conmemorar esta ocasión inmolando el mejor sacrificando
un cordero. Siempre que se ofrecía un sacrificio al Creador, los
judíos se alimentaban con la victima del sacrificio, como una forma
de participación en este. En la Santa Cena, Yehoshua, ya dentro
de la tradición Cristiana, toma el lugar del cordero. Él vino a
sustituir los sacrificios imperfectos que los hebreos ofrecían.
El Rectificador explícitamente indicó que se daba como víctima para
la expiación de los pecados del mundo. De ahí viene la expresión
"El cordero de Dios"
Si consultamos las tradiciones Cristianas primitivas notamos que
los primeros Cristianos, todavía sin una Iglesia edificada, ya celebraban
la Eucaristía, conforme al precepto del Reparador ("Haced esto en
memoria de mi"), aunque en aquella época la Eucaristía era llamada
fracción del pan.
En resumen, se considera la Eucaristía como acción de gracias y
de loor al Creador como memoria sacrificial del Cordero de Dios;
como presencia de Yehoshua por el poder de su palabra, de su Espíritu,
de su Cuerpo.
Por otro lado el ágape ritualístico aun hoy practicado tiene un
significado un poco menos religioso y más fraternal.
Hoy algunos Martinistas realizan la celebración con el pan y el
vino como símbolo de la unidad entre el Iniciado y el Gran Arquitecto
del Universo. La partición del pan y del vino demuestra la predisposición
del estudiante en compartir con la humanidad sus deseos de sabiduría,
fuerza y belleza.
El ágape tiene el significado de repetir simbólicamente la última
Cena del Rectificador, trayéndolo más cerca de si mismo y demostrando
con este acto ser también su discípulo y seguidor.
Siempre en el cesto habrá sobra de por lo menos un pedazo de pan,
simbolizando que invariablemente se debe esperar la llegada de un
hermano o hermana más al Templo, demuestra también que siempre alguien
habrá de ser auxiliado, para que la Gran Obra de la Reintegración
sea perfectamente realizada y que la lucha contra la ignorancia
sea ganada.
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