El Douglas DC-8 es un avión de reacción cuatrimotor que
Douglas fabricó entre 1959 y 1972. Lanzado más tarde que su competidor, el
Boeing 707, el DC-8 sin embargo, situó a Douglas, entre los mejores del mercado
de la aviación, y se mantuvo en producción hasta 1972 cuando diseños de mayor
capacidad, incluyendo al DC-10, hicieron que el DC-8 quedara obsoleto. Relegado
a la segunda fila, los detalles del diseño del DC-8 le proporcionaron una leve
ventaja en la faceta de carguero, frente al 707; posibilitando así que cientos
de aviones DC-8 continuan en servicio, remotorizados, efectuando servicios de
carga para diversas compañías, mientras que el último servicio comercial del 707
se produjo, en el año 2000. Fue el mayor avión de fuselaje estrecho (y de un
solo pasillo) hasta 1999.
En la postguerra de la II Guerra Mundial,
Douglas mantenía una posición de liderazgo en el mercado de los aviones
comerciales. Mientras Boeing, ya había marcado el camino de los modernos aviones
comerciales de metal en 1933 con el 247, fue Douglas la que, más que ninguna
otra compañía, había convertido los viajes aéreos comerciales en una realidad.
Douglas fabricó una sucesión de aviones de motor de pistón durante las décadas
30, 40 y 50: 138 DC-2, 10.928 DC-3 (la mayoría, para servicio militar durante la
segunda guerra mundial ), 1.453 DC-4, 537 DC-6 y 226 DC-7.

En el momento que el De Havilland fabricaba el primer avión de pasajeros a reacción, el Comet,
en 1949 Douglas pensaba que aun no existía demanda suficiente para algo así.
Otros competidores estadounidenses, como Lockheed y Convair pensaban lo mismo,
imaginando que el cambio de los motores de pistón a las turbinas sería gradual y
que este cambio se dirigiría a los más eficientes en consumo, los motores
turbopropulsados, más que a los motores de reacción. Las tres compañías
trabajaron en un nuevo diseño de motores de pistón, prestando especial atención
a la posible conversión a motores turbopropulsados en un futuro.
El
primer Comet, modelo pionero de De Havilland, entró en servicio comercial en
1952. Inicialmente fue un éxito, pero una serie de accidentes fatales en 1953 y
1954 hicieron que al modelo se le prohibiese el vuelo hasta que las causas
hubieran sido esclarecidas. Las aerolíneas cancelaron sus pedidos, la confianza
de la gente en la idea del transporte aéreo con aviones de reacción se desplomó
y le llevó cuatro años a De Havilland descubrir y solucionar el problema.
Realmente, la causa de los accidentes del Comet no tenía nada que ver con los
motores de reacción: se trataba de una rápida fatiga provocada en las esquinas
de las ventanillas por los esfuerzos cíclicos de someter a la cabina presurizada
a cambios de presión al subir y bajar de altitud rápidamente. La dura lección de
los accidentes del Comet fue inevitable, pero el mejor entendimiento del
fenómeno de fatiga motivado por la investigación de estos accidentes jugaría un
papel vital en los buenos índices de seguridad de modelos posteriores como el
DC-8.

En 1952, Douglas se mantenía como el fabricante de aviones
comerciales más exitoso. Tuvieron, al menos, 300 pedidos concretados para el
DC-6 y su sucesor, el DC-7, modelos que aun no volaban y que tardarían dos años
más en entrar en servicio comercial. Los desastres del Comet y la consecuente
falta de interés por parte de las aerolíneas en los aviones de reacción parceían
demostrar su acierto al continuar diseñando y produciendo aviones de hélice.
En contraste, Boeing dio el valiente paso de comenzar a proyectar un avión
de reacción tan pronto como en 1949. La división militar de Boeing había
obtenido gran experiencia con grandes aviones a reacción de gran alcance como el
B-47 Stratojet (primer vuelo en 1947 y el B-52 Stratofortress. Boeing había
desarrollado una estrecha relación con el Comando Aéreo Estratégico (Strategic
Air Command, SAC) de la USAF, ya que tenía miles de sus grandes bombarderos de
reacción pedidos o ya en servicio, así que podía contar con tener preferencia
cuando llegase el momento de que el SAC reemplazase su flota de KC-97
Stratotanker.
Para Boeing esto represantaba una oportunidad de oro: una
aeronave diseñada para proporcionar capacidad de reabastecimiento en vuelo para
bombarderos estratégicos, podía ser transformada en una de transporte comercial
con muy poco esfuerzo adicional. Boeing podía planear la construcción de una
aeronave de pasajeros de la cual, se vendiese o no, la Fuerza Aérea pagaría la
mayor parte de los costes de desarrollo.
En 1952, Douglas se mantenía
como el fabricante de aviones comerciales de más éxito. Tenían casi 300 pedidos
en cartera del DC-6 y su sucesor, el DC-7, que todavía no había volado y le
quedaban 2 años para entrar en servicio. Los desastres del Comet, y la
consecuente perdida de interés de las aerolíneas por los turborreactores,
parecían demostrar su acierto de continuar diseñando aviones con motor de
explosión. De todos modos, con la mirada puesta en el mercado de aviones nodriza
para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Douglas comenzó secretamente a
elaborar estudios de proyecto para un avión de transporte turborreactor a
mediados de año, y a mediadios de 1953 ya tenían decidido algo casi en forma
final: un avión de 80 plazas, ala baja con cuatro turborreactores Pratt &
Whitney JT3C, ala en flecha de 30 grados, y un diámetro interno de cabina de
3,35 m para acomodar a 5 pasajeros por fila. El peso máximo al despegue iba a
ser de 85 t, y el alcance se estimó entre 4.800 y 6.400 km.
En Douglas
estaban poco convencidos de este proyecto de avión de línea turborreactor, pero
creyeron que el contrato para aviones nodriza de la Fuerza Aérea de los Estados
Unidos (USAF) se adjudicaría a dos compañías para dos modelos distintos de avión
(como había ocurrido con varios contratos de aviones de transporte
anteriormente). En mayo de 1954, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos envió sus
requerimientos para 800 aviones nodriza a Boeing, Douglas, Convair, Fairchild,
Lockheed, y Martín. En ese momento Boeing estaba a solo dos meses de tener ya un
prototipo en el aire. Antes de que terminase el año, la Fuerza Aérea ya había
hecho el pedido del primero de unos eventuales 808 aviones nodrizas Boeing
KC-135. Incluso dejando aparte la capacidad de Boeing de proporcionar un nodriza
turborreactor rápida y puntualmente, el sistema de reabastecimiento en vuelo
mediante 'boom' usado por la Fuerza Aérea — introducido por primera vez con el
KC-97 — era también un producto Boeing: desarrollar el KC-135 había sido una
apuesta segura de Boeing.

Solo cuatro meses después de publicar los
requerimientos para sus aviones nodriza, la USAF hizo un pedido de 29 Boeing
KC-135. Donald Douglas estaba anonadado por la rapidez de la decisión que, según
dijo, había sido tomada antes de que las empresas competidoras hubiesen tenido
tiempo de completar sus ofertas, y protestó ante Washington, pero sin éxito. La
Fuerza Aérea de los Estados Unidos iba a comprar más de 800 aviones nodriza
estratégicos a lo largo de los próximos diez años, y todos y cada uno de ellos a
Boeing. En terminos financieros, el Boeing 707 iba a ser rentable por muy mal
que se vendiera, mientras que Douglas estaría falta de liquidez de entonces en
adelante.
Ya que habían empezado el proyecto DC-8, Douglas decidió que
era mejor continuar que dejarlo abandonado. Varios cambios de diseño resultaron
de la conversaciones con las aerolíneas: el fuselaje fue ensanchado 380 mm para
permitir 6 pasajeros por fila y que fuese ligeramente más ancho que el 707. Esto
motivó la adopción de un ala mayor y mayores superficies de cola, así como un
fuselaje más largo. El coste del programa fue enorme; en su tiempo fue la
apuesta empresarial más cara de cualquier clase jamás emprendida por una única
empresa. Donald Douglas puso 450 millones de dólares de su propio bolsillo.
El DC-8 fue oficialmente anunciado en julio de 1955. Para empezar se
ofrecieron cuatro versiones, todas basadas en el mismo fuselaje de 45,9 m de
longitud con un ala de 43 m de envergadura, pero con distintos motores y
capacidad de combustible, con pesos máximos al despegue entre 120 y 135 t. El
primer vuelo estaba planeado para Dicembre de 1957 y la entrada en servicio para
1959. Conocedores de que su desarrollo iba retrasado por detrás de Boeing,
Douglas comenzó un gran esfuerzo de marketing para vender su producto.

Versiones
DC8 Serie 10
Fue diseñado para el mercado doméstico
americano. Estaba propulsado por turbojets Pratt & Whitney JT3C-6. La versión
original, DC8-11 tenía un diseño de punta de ala de gran resistencia, por lo que
todos los modelos de este tipo fueron convertidos al DC8-12. El DC8-12 tenía
nuevas puntas de ala mejoradas de menor resistencia, slats en el borde de ataque
y un peso máximo incrementado de 120 a 123 toneladas. En total se fabricaron 28
DC8 Serie 10.
DC8 Serie 20
El uso de los potentes
turborreactores Pratt & Whitney JT4A-3 de 70.8 kN de empuje, permitió un
incremento en el peso máximo hasta las 125 t. Se fabricaron 34 unidades de esta
serie del DC8.
DC8 Serie 30
Diseñados para rutas
intercontinentales, combinaban los turborreactores JT4A con un incremento de un
tercio en la capacidad de combustible y un fuselaje y tren de aterrizaje
reforzados. El DC-8-31 fue certificado en marzo de 1960 con motores JT4A-9 de
75,2 kN de empuje y 136 t de peso máximo al depegue. El DC-8-32 era similar pero
con un peso máximo de 140 t. El DC-8-33 certificado en noviembre de 1960
incluida motores JT4A-11 de 78,4 kN de empuje, una modificación de los flaps
para permitir una posición de 1,5 grados para un crucero más eficiente, un tren
de aterrizaje más robusto y 143 toneladas de peso máximo al despegue. Bastantes
-31 y -32 fueron mejorados a este estándar. Se fabricarion 57 DC-8-30s.
En abril de 1965, Douglas finalmente anunció las extensiones tardíos del
fuselaje para el DC-8, con tres nuevos modelos, conocidos como los Super 60. El
programa DC-8 había estado en peligro de cierre con menos de 300 aviones
vendidos, pero los Super 60 trajeron nueva vida. Para el momento en que la
producción cesó en 1972, 262 DC-8's Super 60 habían sido fabricados. Con
capacidad de acomodar a 269 pasajeros, el DC-8 era el avión de pasajeros más
grande disponible, y así permaneció hasta que el Boeing 747 llegó en 1970. El
DC-8-61 fue diseñado para alta capacidad y medio alcance.
Producción
Producción total: 556 entre 1960 y 1972
DC-8-10, 2
DC-8-20, 59
DC-8-30, 52
DC-8-40, 29
DC-8-50, 162
DC-8-60, 262
Primer Vuelo
DC-8-10 30 de mayo de 1958
DC-8-20 29 de noviembre de 1958
DC-8-30 21 de febrero de 1959
DC-8-40 23 de julio de 1959
DC-8-50 20
de diciembre de 1960
DC-8-55 20 de octubre de 1962
DC-8-61 14 de marzo
de 1966
DC-8-62 29 de agosto de 1966
DC-8-63 10 de abril de 1967
DC-8-71 15 de agosto de 1981
DC-8-72 5 de diciembre de 1981
DC-8-73 4
de marzo de 1982
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